EL HIJO PRÓDIGO

POR LOS CAMINOS DEL HIJO PRÓDIGO (Lc15, 11-32)

(Sobre la Reconciliación)


Introducción:

La parábola del hijo prodigo es de las parábolas más aleccionadoras sobre el amor que tiene Dios por nosotros y de su misericordia a pesar de nuestra contumaz opción por el pecado.  Esta parábola se nos muestra como un gran camino de esperanza y reconciliación para nosotros que peregrinamos en tierras lejanas a nuestra morada eterna; caminos batidos por tan variadas contrariedades y alegrías pasajeras que parecieran irse tan rápidamente como una hoja seca entre las manos. Todos nos preguntamos por la felicidad plena, aquella que nunca termine, pero no son pocos los que no la encuentran por haber elegido un camino muy diferente al que deberían tomar. En nuestro corazón anida, entre todas las cosas hermosas y llenas de significado como es la imagen y semejanza de Dios, una ruptura fruto del pecado original que obstaculiza el camino para descubrir la grandeza de nuestra vida y que enceguece nuestros ojos como un eclipse que se antepone a la luz del gran Sol de justicia y amor.

¿Quién no se siente algunas veces como si faltara algo, como si tan solo estuviera comiendo algarrobas en vez del festín que quería comer; o cuidando cerdos viviendo en una rutina aplastante que le quita sentido a la vida y no hay mas horizonte que el esperar el día de la muerte para que todo termine; o abandonados en la calle cuando se soñaba ser dueños del mundo? Pues bien, este es el estado por el que pasó el hijo pródigo de la parábola narrada por el Señor, que es una imagen de nuestro estado cuando nos cae como un relámpago la no agradable sensación de sinsentido, de desazón frente a la vida fruto de nuestras malas opciones en el pecado, que dan como consecuencia el fracasos, la desesperanza, angustia, inquietud y otras tantas cosas malas.

En la misma parábola en que se narra el estado de postración del hijo prodigo, encontramos también un camino de esperanza y reconciliación que podemos tomar cada uno de nosotros para volver a la casa del padre, para encontrarle sentido a la vida, para centrarnos de nuevo y darnos una nueva oportunidad para seguir viviendo y no solo arrastrarnos como pez muerto a orillas del mar.

Estas reflexiones son una invitación a reconocernos lejos de nuestro Padre y recorrer el camino de regreso que tomó el hijo pródigo, con la conciencia sumamente importante de que el Padre es quien sale a nuestro encuentro con su gracia y nos recibe en su casa, que con nuestras solas fuerzas no podemos y tenemos un auxilio muy poderoso traido por la Reconciliación del Señor Jesús.

  1. SITUACIÓN INICIAL DEL HIJO PRÓDIGO (Gracia y rupturas)

11  (El Señor) Dijo: «Un hombre tenía dos hijos;

-     La parábola nos habla de un padre que tenía dos hijos. Inicia con la imagen familiar de amor y cariño brindada por una figura paterna para quien sus hijos eran su vida y consuelo.

-     Dicen los padres de la Iglesia que el hijo mayor representa al pueblo de Israel y a los gentiles el menor. En este sentido abarca todo el género humano.

-     El mayor era quien estaba en la casa del padre todos los días, el menor estuvo en tierras lejanas pero luego regresó. Y así como el mayor se entristece por como acoge su padre al menor, así los judíos se entristecieron por como el Señor acogía a los pecadores y llamaba a los gentiles al mismo premio que a ellos.

-     La figura del padre es muy importante en las explicaciones del Señor porque estaba enseñando a sus discípulos en cuanto a la paternidad de Dios y la protección cariñosa que tenía con todos.

-     Lejos la figura castigadora y vengativa que muchas veces se tenía de él, no era un Dios de venganza sino de misericordia, el Dios de la justicia, pero una justicia que se basaba en el amor.

-     Vemos que al principio había comunión, un padre que había vivido con sus hijos mucho tiempo trabajando con ellos, compartiendo, cuidándolos, manifestándoles su amor, gastándose y desgastándose por su bien.

-     También es importante darnos cuenta que habla de unos hijos y no de siervos, como en otras ocasiones prefería el Señor hablar de siervos para tocar el aspecto de responsabilidad que tiene el hombre frente a su creador. Ahora quiere tocar el aspecto filial de amor que tiene Dios frente a nosotros y el que debemos tener hacia él.

-     La primera persona mencionada en esta parábola es el Padre, pero en forma de hombre, como queriendo hacer cercana la figura a nuestro entendimiento por medio de una figura humana.

-     Esta parábola se llama la del hijo pródigo porque fue un hijo a quien le prodigaron mucho, de quien su padre nunca se olvidó. De igual modo, nosotros hemos sido prodigados de muchos dones y gracias por parte de Dios. En el mismo relato del Génesis vemos de que manera nos puso como cumbre de la creación y nos confió todo. A demás, caminaba con el hombre y conversaba con él como amigo en el jardín del Edén; y por si fuera poco, nos creó a su imagen y semejanza, cosa que no hizo con ninguna criatura más. Quiso que nosotros mismos le pusiéramos nombre a los animales y plantas y de ellas aprovecháramos para vivir.

-     Hijos pródigos somos de Dios y en esta parábola vemos a un Padre con sus dos hijos, en una hacienda en la que no les falta nada, en la que tienen todo, comida, amor, cariño, comprensión, vestido etc. ¿Porqué un hijo quiso irse de su casa?

  1. a. Ruptura con Dios:

12 y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió  la hacienda.

- Por alguna razón que el Señor no explica, el hijo menor decide alejarse de todos y hacer una vida aparte buscando otras praderas, alejándose del rebaño de su padre en el que había estado protegido y cuidado con amor toda su vida.

- Otros deseos se despiertan en su corazón, deseos de tierras nuevas, por nuevas experiencias.

- Tal como la serpiente se apareció a Adán y Eva e hizo que desobedecieran a Dios, el hijo menor opta por alejarse de su casa, hogar en el que nunca le faltó nada, en el que tuvo todo lo que necesitaba y de sobra.

- Se siente en esta parábola la presencia maligna del tentador que lleva por caminos lejanos a la oveja. De otra manera ¿Quién le habló de las tierras lejanas a las que se fue? ¿Quién lo sedujo haciendo que pidiera la herencia a un padre que aún vivía? ¿Qué lo motivó para llegar a vivir tan contrariamente a lo que había vivido toda su vida?

- La ofensa contra su padre se torna directa y contundente, no se preocupó que su padre aún seguía vivo, le pide una herencia que no le correspondía aún. La seducción del pecado no mide entre persona, necesidad, lugar ni espacio; solo es una actitud egoísta en la que lo único que importa es la satisfacción personal. Fue casi como decirle que no le interesaba si seguía vivo o no, que no le interesaba la vida de su padre ni lo que hizo por él, solo le pide la herencia y se va sin despedirse.

- Pero más sorprendente aún es la paciencia de su padre y la bondad con la que le permitió llevarse la herencia. Cualquiera pensaría que es una actitud alcahueta y permisiva, falta de mano dura y corrección. Pero debemos tener en cuenta que Dios no obliga a nadie, que más bien invita libremente a todos y libremente deben responder. Si alguno decide a mitad de camino quitar la mano del arado, el Señor no lo detendrá porque estaría violando la libertad. Tiene sus puertas abiertas de par en par, inmensamente grandes para quien quiera entrar o salir, pero no deja de advertir como Padre Bueno.

- ¿Quién dice que Dios no sabía que Eva conversaba con la serpiente y que luego Adán también cayó? Por supuesto que lo sabía, pero quería comprobar la fortaleza humana y su amor por quien tanto Amor les dio.

  1. b. Ruptura consigo mismo.

13 Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano…

-         Si en pocos días se marchó fue porque ya tenía todo planeado para irse: el lugar, lo que haría, con quien se encontraría etc. sólo lo demoró el tomar todas sus cosas. Pero ¿Cómo así ya tenía todo planeado? ¿Cómo sabía de una tierra de la que nunca había ido?

-          Por otro lado, es importante darnos cuenta que gran parte de la herencia que debió haber recibido el hijo menor fue parte de la hacienda de su padre, por lo que podremos darnos cuenta que si lo reunió todo y se fue, no era precisamente la parte de la hacienda, sino que tuvo que haber vendido el terreno que le correspondía.

-         ¿A quien se lo vendió? ¿Quién fue el comprador en tan pocos días? Podríamos pensar en la acción del demonio que como león rugiente asechaba la viña de su padre. Quizá el hijo menor pudo haber tenido una conversación previa con alguien quien muy interesado quería comprarle su parte del terreno, también pudo haber sido este hombre quien le habló de esta tierra lejana y así lo sedujo para que fuera y se diera la buena vida.

-         ¿Porqué ahora se le llama al Demonio el príncipe de este mundo? pues con nuestros propios pecados le hemos vendido nuestra tierra al mal, tierra que Dios nos confió desde el principio de la creación, cual hacienda del Padre dividida y entregada al mal.

-         Bien podemos ver de qué manera el interior del hijo pródigo tomo rumbos contrarios a su dignidad y felicidad, cómo la fuente de todos sus anhelos y sueños ya no era Dios y la casa de su Padre sino que comienza a pensar en otras tierras, en otros placeres, en otras compañías.

-         Este don recibido gratuitamente de las manos de Dios que nos hace tener una dignidad infinitamente tan grande como la imagen y semejanza suya, lo echamos por tierra y lo olvidamos cuando no tenemos en cuenta a Dios en nuestras vidas. Necesariamente de la ruptura y conflicto con Dios surge un conflicto muy grande con nuestro propio interior, la brújula se enloquece y no tiene norte para su navegación (que era Dios), la ruta que se toma es la primera que aparenta ser tierra firme pero que lleva a cuevas de dragones y monstruos.

-         Nuestros dinamismos fundamentales, que son la guía o el mapa del caminante, se trastocan y apuntan a otros rumbos. Lo que antes era la necesidad de amar y ser amado ahora se convierte en búsqueda egoísta de ser el centro del universo.

-         Los anhelos del hijo menor no se dirigen a colaborar en la hacienda de su padre para que los frutos crezcan, ni para que las ovejas pasten y beban aguas frescas. Comienza a ver muy difícil el trabajo en casa de su padre y quiere una vida más cómoda, todos los dones y talentos que tenía no quiso tenerlos más o quiso usarlos para otras cosas. Ya quería ser servido y darse una buena vida.

Otra manifestación de ruptura con Dios

-         Lo reunió todo resuena en nuestras memorias trayendo a colación aquello que hizo Pedro y los demás apóstoles dejándolo todo para seguir al Señor. Una es la actitud de quien rechaza a Dios y la otra de quien lo sigue.

-         Espiritualmente hablando, este todo no se refiere solamente a la herencia material, se refiere especialmente al amor de su padre. Se marchó a un país donde el recuerdo de su padre sería muy lejano, donde las buenas enseñanzas recibidas y consejos ya no estaban, donde las reglas que se tenían para ser un hijo obediente y maduro ya no resonaban en sus oídos ni memoria. Esta lejanía es total tanto física como espiritualmente del hijo hacia la casa de su padre

Ruptura con la creación.

13… donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

±        Lejos de su padre la hacienda se deteriora en sus manos. La creación de Dios, confiada a los seres humanos, se ve herida por nuestra lejanía.

±        Viviendo como un libertino buscó en la oscuridad las posibilidades de ser feliz siendo engañado.

±        El libertinaje es entendido con los sinónimos de obscenidad, torpeza, indecencia, deshonestidad y otros de la misma línea. Según la Real Academia Española de la lengua: Es el desenfreno en las obras y las palabras. Tomando un matiz negativo por la tendencia del hombre a pecar. El libertinaje es una capacidad humana de hacer lo que se quiera, pero con sus consecuencias. El libertinaje debe perfeccionarse en la libertad que es la capacidad de optar por lo bueno y lo mejor.

±        El libertinaje del hijo menor fue llevado a un extremo desenfrenado, sus opciones se aferraron a los caprichos y gustos de la carne que era incitada por el ambiente donde encontraba todo lo necesario para su desenfreno: trago, mujeres, comilonas, derroche etc.

±        En la ruptura con la creación, vemos de que manera pasaron por sus manos muchos dones creados pero fueron desvirtuados en ellas. Primero malgastó la hacienda de su padre, y luego malgastó y mal utilizó lo que encontraba en este país lejano usándolo para su pecado

Ruptura con los demás

14       «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad.

±        Para descubrir las consecuencias sociales que trae el pecado de una sola persona, las sagradas escrituras nos cuentan un detalle muy significativo que debemos tener en cuenta para ver los estragos generalizados que genera el pecado de un apersona.

±        Resulta que las consecuencias de sus actos no se hicieron esperar en la naturaleza y los demás: “sobrevino un hambre extrema en aquel país”. Inmediatamente cuando había derrochado todo, el hambre afectó a todo el país y no solo a él. La comida escaseaba y todas las personas se vieron afectadas.

±        Sabemos que no solo derrochó el dinero de su padre sino toda la herencia espiritual y las enseñanzas que había aprendido desde chico con su padre.

±        Esto nos hace pensar en el misterio de la iniquidad en contraposición con la comunión de los santos. Todo aquello que yo haga, bueno o malo, afecta a los demás positiva o negativamente.

±        Nuestros pecados tienen una repercusión global y se propaga como un efecto dominó arrastrando otras vidas.

±        Por ejemplo, cuando una persona hace cosas malas y los otros se dan cuenta, esto es un mal ejemplo que afecta la conciencia de los otros. Luego el mal se hace difusivo, así cuando Eva ofreció la manzana también a Adán, el pecador ofrece el deleite del pecado a otras personas y las incita a hacer lo mismo. o si no lo hace directamente, su mal ejemplo afecta la lucha de otro por ser bueno.

±        Pongamos la el ejemplo de un equipo de fútbol, cuando en medio del juego contra otro equipo un compañero se desalienta y no se esfuerza por recuperar el balón o jugar bien, eso desalienta a los demás y genera una carga pesada que puede hacer perder el partido. En cambio, cuando hay alguien que alienta y se esfuerza por jugar bien, esto levanta el ánimo de los demás.

±        El misterio de la iniquidad en la comunión espiritual de todos los seres humanos es real y nuestros actos afectan a todos de una forma u otra. De igual manera, la muerte en la cruz de nuestro Señor hizo que toda la humanidad se beneficiara de ello.

±        Veamos el mundo de hoy, tantos pecados generalizados y una cultura de muerte en la que se promueven antivalores como si fueran valores, hace que el mundo pase un hambre espiritual global.

Estado de postración:

15       Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.

±        Después de tanto derroche de pecado y de maldad no queda más consecuencia que la postración. El pecado no llega solo sino que deja una sensación de sin sentido y desesperanza junto con un lastre de ruina y decadencia.

±        No es que el padre del joven halla enviado esta hambruna, sino que él mismo se lo buscó por su derroche y libertinaje. De igual manera, cuando alguien se aleja de Dios, no encontrará más que la ruina, porque es lo que está lejos de Dios.

±        El pecado trae consigo su salario de ruina y vacío, nos convertimos en esclavos del mal y del Demonio. Por eso dice San Agustín: “Este ciudadano de aquella región es algún príncipe del aire, perteneciente a la milicia del diablo, cuyo cortijo se somete a su poder. Acerca de esto sigue: “El cual lo envió a su cortijo a guardar puercos”. Los puercos son los espíritus inmundos que estaban bajo su poder”(“Cadena de oro”, comentario a Lc 15,15).

±        El mal no paga, y tiene consigo un salario de muerte. De las muchas consecuencias que acarreó Adán y Eva por su pecado fueron sufrimiento, lucha, esfuerzo para conseguir el pan, pero el mayor de todos fue la muerte: Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Rom 6,23)

±        Pero claro que el hijo menor no se esperaba esto, para él todo esto duraría para siempre, su dinero y desenfreno, pues cuando la tentación asecha esconde detrás de un manto de rosas el aguijón envenenado.

±        De igual modo, cuando la serpiente tentó a Eva, le mostró un fruto “bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría” (Gen 3,6). Más no se imaginaba lo que había detrás de él. El engaño que vierte la tentación en nosotros pinta todo color de rosa, como si fuera la mejor opción. Así cuando un diabético es tentado por un postre muy delicioso y lo come, las consecuencias son evidentes.

±        La actitud de los que están atrapados por la ilusión del pecado es como la describe Isaías: Llamaba el Señor aquel día  a lloro y a lamento  y a raparse y ceñirse de sayal, mas lo que hubo fue jolgorio y alegría, matanza de bueyes y degüello de ovejas, comer carne y beber vino: «¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!»

±        El hijo menor de esta parábola, era un joven criado según las leyes judías, para quienes los puercos eran animales impuros, y el hecho de que llegara a trabajar apacentándolos era una muestra clara del estado de decadencia en el que se encontraba el joven.

±        Pasó de ser un hombre adinerado que tenía suficiente para derrochar en desenfrenos a un pobre hombre que no tenía más que apacentar a aquellos animales considerados malditos en su tierra. Pero como se encontraba lejos de su tierra, no se podía esperar menos.

16       Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.


±        Más, el estado de postración del hijo menor no se queda allí. Aún cuando la deshonra era mucha para alguien venido de una familia de clase y donde no les faltaba nada, educado en los más altos valores de la ley judía, no era suficiente el estado en el que había llegado. El Señor Jesús nos quiere mostrar de que manera el joven llegó a un estado tal menor que el de los mismos puercos, pues aguantando hambre quería comer lo que los puercos comían, pero ni eso le daban.

±        Aún cuando aquellos animales considerados impuros y sucios, comían y llenaban sus barrigas con algarrobas, él no podía ni comer eso.

±        Es necesario averiguar un poco acerca de las algarrobas, aquella semilla que el Señor quiere que encontremos en medio de la parábola para simbolizar la situación del hijo menor. La algarroba es una semilla seca, dulce y dura que se le da al ganado. Por un lado es comida de animales, por otro es seca, dulce y por último es dura.

±        En cuanto comida de animales, podemos encontrar una figura de bajeza, de rebajamiento a un nivel al que ningún hombre está llamado. Cuando una persona peca actúa como animal, sin usar su pensamiento y más bien dejándose llevar por las pasiones. Deja que las cosas materiales lo dominen por medio de sus bajas pasiones en vez de dominar el la tierra, que es concorde con el Plan inicial de Dios cuando la entregó al hombre el jardín del Edén y la tierra: “Tomó, pues, Yahveh Dios al hombre y le dejó en al jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase” (Gen 2,15).

±        En cuanto a planta seca, nos habla de un estado infértil, un estado en el que falta el agua de vida eterna que el Señor Jesús promete al que cree en él: “Si alguno tiene sed venga a mi y beba el que crea en mí», como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva”. Esta agua es figura del Espíritu Santo, como explican la Sagradas Escrituras luego de esta cita. Pues cuando pecamos, estamos rechazando de nosotros al Espíritu que se nos ha dado y quedamos habitando en una tierra desértica y abandonada.

±        En cuanto a semilla dura, podemos encontrar la figura de aquel corazón de piedra que habla en Ezequiel: “quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas” (Ez 36,26-27). El joven se encontraba aún con un corazón de piedra precisamente habiendo dejado de conducirse por los preceptos de su padre y dejando de observar y practicar sus normas. Pero pronto se iría a quebrar recordando la casa de su padre y el amor que recibía allí.

±        En cuanto a dulce, solo me remito a las palabras de San Juan Crisóstomo: “come los alimentos irracionales de un trato depravado -dulces en verdad para el que ha abandonado el bien- porque a los perversos les parece dulce toda obra de voluptuosidad carnal, que enerva y destruye en absoluto las virtudes del alma. La Sagrada Escritura designa con el nombre de algarrobas a estos alimentos fatalmente dulces, propios de los puercos: las complacencias de las delectaciones carnales”.(“Cadena de Oro”, comentario a Lc 15,16)

±        Aquellos que buscan saciar su hambre de felicidad solamente con las cosas terrenales, son como el hijo menor que quería llenar su vientre con las algarrobas de los cerdos. Puede que generen la sensación de satisfacción en un princípio ocupando un espacio que estaba vacío, y en un principio parezcan dulces, pero más adelante la acidez no se hará esperar, el dolor físico será muy grande así como el dolor en el alma de quien está insatisfecho con su vida y las algarrobas del mundo vierten en él su pesadez y amargura.

II. CAMINO DE RECONCILIACIÓN:


17       Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me  muero de hambre!

Primer paso de la Reconciliación (Examen de conciencia):

±        Después de tanta lejanía y de encontrarse en un estado de semejante postración, lo más profundo de él lo hizo reaccionar.

±        Entrando en sí mismo redescubrió su dignidad de hijo, entrando en sí mismo recordó la casa de su padre, entrando en sí mismo descubrió sus anhelos más profundos, entrando en sí mismo quitó la ilusión que el pecado había vertido en él.

±        Cuando su propia dignidad de hijo y su sangre de naturaleza más alta que la de los animales se levantan contra sí mismo, lo sacuden para que despierte de la ilusión. Se le abren los ojos como a Adán y Eva que se vieron desnudos en medio del jardín.

±        Bien dice san Ambrosio que entró en sí mismo porque de sí mismo había salido cuando salió de la casa de su padre, pues cuando nos alejamos de Dios, nos alejamos de nosotros y de nuestra dignidad más profunda. Pues entrando en sí mismo lo primero que recuerda es a su padre.

±        Volvió así mismo cuando las ilusiones de la realidad habían desaparecido, cuando la dulzura del pecado había perdido su efecto, y no había ya ningún provecho en quedarse fuera de sí y de la casa de su padre donde lo tuvo todo.

±        La voluntad del ser humano se abalanza sobre lo que descubra como bueno, agradable y perfecto; y por ello el demonio presenta el pecado con tal apariencia para que sigamos sus caminos. Más, cuando el engaño decae, y la dulzura inicial del pecado llegando consigo la amargura de la culpa y la postración recuerda aquella bondad y perfección mayor que solo encontraba en su casa.

±        Pero aquella postración que el pecado trae consigo es un mal mucho mayor que impide el regreso de muchos hijos de Dios al ceno de su perdón, y es la desesperanza, siendo el veneno que el demonio siembra detrás de todas sus tentaciones, es el pecado contra el Espíritu Santo, aquel del que el Señor dice que no puede haber perdón ni aquí ni en la otra vida, pues es la cerrazón total de la mente y el corazón al perdón de Dios. Un estado de miseria espiritual que vierte un ambiente oscuro y espeso en el espíritu humano, cerrando toda esperanza de salvación y reconciliación.

±        El dialogo de los que caen en desesperanza es diferente al del hijo menor, se dicen a si mismos que no pueden regresar a su padre porque mucho lo han ofendido, se imaginan que los rechazará y no permitirá que se acerquen de nuevo, no solo se creen indignos sino imposibilitados para estar con su padre. Estas personas optan por seguir comiendo comida de cerdos.

±        Curioso es ver de que manera lo que lo hace reaccionar es el hambre, y lo que recuerda primero es el pan de la casa de su padre ¿No será una referencia a la eucaristía? Aquel pan del cielo que nos da vida en abundancia y nos alimenta en el combate espiritual. Es bien probable, ya que la principal hambre que sufría el joven era del espíritu, y la parábola tiene como centro la lejanía espiritual que tenemos hacia Dios.

±        Sabía que para volver a comer del pan de la casa de su padre debía volver a él y arrepentirse, lo cual es una referencia al sacramento de la reconciliación, sin la cual no somos dignos de recibir el cuerpo de Cristo.

±        Es necesario saber que lo que el hijo necesitaba era amor y la figura del padre era propicia. Las personas de este mundo que se alejan de Dios, salen en busca de amor engañados por la misma serpiente que engañó a Eva diciéndole que Dios los estaba engañando y no quería el bien para ellos.

±        Es interesante ver también que por más que hubiera perdido todo, su dinero, ropa, compañía, alegría etc. no había perdido su dignidad de hijo, siempre sería hijo de su padre y esto fue el sostén que lo levantó de nuevo con esperanzas de regresar.

±        Esta misma esperanza debe levantarnos a nosotros cuando caigamos, pues por más que nos encontremos comiendo algarrobas de cerdo, debemos recordar que Dios esta dispuesto a perdonarnos y recibirnos nuevamente.

±        Se compara a sí mismo con los jornaleros de la casa de su Padre quienes estaban mejor que él ¿Quienes son estos jornaleros que tienen también pan en abundancia? ¿Serán a caso los ángeles? Pero lo dudo mucho porque ellos no comen de la eucaristía y no son jornaleros, más bien el Señor nos dice que al ir a cielo seremos como ángeles. ¿Quiénes son pues estos?

±        Teniendo en cuenta que por el bautismo somos hijos de Dios, el término de obreros puede referirse a aquellos que no son bautizados aún, o sea, los de otros credos y religiones que no han conocido la fe por circunstancias de su realidad; pero con una conciencia recta y sana se benefician también de los dones y favores de nuestro Señor Jesucristo que permite que el sol salga sobre buenos y malos; sobre católicos, musulmanes y judíos; sobre indios, negros y blancos. Y si ellos tienen pan en abundancia, cuanto más aquellos que siendo bautizados y conociendo la fe abren su corazón plenamente al amor del Padre.

18       Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.

Segundo paso de la Reconciliación (Dolor de corazón):

±        “Padre, pequé contra el cielo y contra ti”.

±        El hijo en su interior reconocía por primera vez que había pecado. Hasta ese momento no lo había hecho y por eso seguía en la tierra lejana buscando trabajos que lo alejaban más y más de su padre.

±        Dicen que el mayor síntoma de los locos es nunca reconocer que están locos, si alguno lo reconociera, sería un signo de que no lo está realmente.

±        El hijo reconoce que su pecado fue directo contra su padre, contra su amor y cariño, contra sus enseñanzas y esmero para que fuera un hombre de bien y maduro.

±        Dice pecar contra el cielo porque la parábola trata sobre la figura humana de un padre, y el Señor no quiere dejar de expresar la necesaria unión que hay entre esta figura y la del Padre celestial.

±        En primer lugar refiere el pecado contra el cielo porque el primer mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas. En segundo lugar se refiere a aquella persona en la tierra contra quien atentamos porque el segundo mandamiento es amar a los demás como a nosotros mismos.

Tercer paso de la Reconciliación (Propósito de enmienda):

±        Consiste en el firme propósito de nunca más pecar aún cuando se sepa que se es débil y tentado.

±        “Me levantaré” expresión gráfica del estado en el que se encontraba, estado de postración y ruina, estado en el que nos vemos cada vez que pecamos. La paga del pecado es la muerte que es la postración total. La paga del Señor es la resurrección, que es levantarse del suelo y más aún, volar entre las nubes. 

±        El Señor nos hace un llamado general a levantarnos y seguir luchando, pues nuestro estado es de seres humanos, débiles y con muchas posibilidades de seguir cayendo, pero lo que nos hace verdaderos cristianos es que aunque caigamos mil veces, nos levantaremos mil y una vez.

±        “Iré a mi padre y le diré”: nosotros nos debemos levantar para ir al padre y no por otros caminos. La reconciliación tienen en primera instancia que ser reconciliación con Dios pues es la fuente del amor.

±        Cuando acudimos al sacramento de la reconciliación es necesario dirigirnos a Dios por medio de sus sacerdotes, a quienes él mismo pidió para que nos alcanzaran su gracia del perdón y la reconciliación: “A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados, a quienes se los retengáis les quedan retenidos” (Jn 20,22-23).

±        El dolor de corazón y el propósito de enmienda deben ir íntimamente unidos, un arrepentimiento sin un deseo fuerte de cambiar es falso. Es como el amigo que le pide perdón a su compañero pero no quiere cambiar sino que sigue haciendo las mismas ofensas:

-         Perdóname.

-         Si, pero intenta no hacerlo de nuevo por favor.

-         No quiero, pero perdóname.

-         Pero dime por lo menos que lo intentarás y harás lo posible por cambiar.

-         No quiero.

19       Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.”

±        Efectivamente no merecía ser llamado hijo de su padre, pues para él mismo, su padre había muerto al pedirle la herencia que solo se pide en ese estado.

±        Esta es una experiencia de miseria la que sentía el joven, una experiencia de bajeza en la que definitivamente no se es merecedor de nada bueno y él lo sabe.

±        Así como la mujer adúltera que era apedreada era por una razón justa según la ley. Se encontraba postrada en el suelo esperando el inminente e implacable golpe de las piedras que habrían de quitarle la vida por haberla llevado por caminos ignominiosos indignos de una persona criada en una cultura elevada en valores y mandamientos tan altos. Si se le preguntara a la pobre mujer que se merecía según la ley su respuesta hubiera sido el llanto resignado, si se le hubiera preguntado cuales serían sus últimas palabras: Piedad y misericordia.

±        El hijo menor sabía de manera sincera que no merecía más que eso, siendo también posible que mereciera una bofetada de su padre y la negativa de regresar al hogar por la ofensa cometida. Si hubiera de cobrarle su padre por todo lo que derrochó, no le alcanzarían ni tres vidas trabajando como obrero para pagar la deuda. Es como aquel siervo que debía 10000 talentos a su señor, y debían ser vendidos él, su esposa he hijos para pagar la deuda.

±        En pocas palabras, lo que pedía el hijo menos ya era algo ambicioso a los ojos humanos. Ser tratado como a uno de sus siervos a quien no solo no le faltaba el pan sino que lo tenía en abundancia era casi como premiarlo.

III. LA GRACIA Y LA COOPERACIÓN HUMANA

20       Y, levantándose, partió hacia su padre…

±        El camino hacia el Padre es un camino que tiene dos dimensiones: Un camino terrenal y un camino sobrenatural.

±        El camino terrenal es buscando el Reino de Dios que ya llegó en Jesús al hacerse hombre, es ser como Jesús en la tierra poniendo los medios necesarios para levantarnos cada vez que caemos. Es poner en práctica y ejercicio las armas de la luz de las que habla san Pablo y estrategias que nos harán acercarnos cada vez más a la patria celestial.

±        El camino sobrenatural es aquel camino Terminal, el que emprendemos al morir cuando el Reino de Dios se hace pleno. Es la plenitud del camino terrenal, es el premio al guerrero con oro eterno: “Ven siervo bueno y fiel, disfruta del gozo de tu Señor”

±        El reino de Dios ahora se encuentra en un estado de “ya pero todavía no”, una lucha esperanzada auxiliada por la gracia del Espíritu que habita en nosotros y hace de nuestra vida un templo suyo. Pero que será plena al morir e ir al cielo.

±        El camino de regreso era tan largo como la lejanía que había tenido, pero ahora con dificultades, ya que el camino de lejanía había dejado un camino roto, sin puentes ni medios para regresar. Para alejarse tuvo mucha facilidad, tenía dinero y medios de transporte para hacerlo. Pero ahora el país pasaba necesidad, él no tenía dinero y el lugar era un país lejano.

±        De regreso a casa de su padre, no es difícil pensar que tuvo muchos obstáculos, empezando por decir que venía en un estado de hambre y de sed. No le quedaba ni un denario para gastar.

±        Este regreso al padre pudo haber durado mucho tiempo, quizá mucho más de lo que se había demorado en el país lejano, pero dicen las Sagradas Escrituras que aún estando lejos, su padre salió a buscarlo.

±        No menciona la Biblia qué tan lejos se encontraba. Recordemos que en este tiempo, el recorrido de un lugar a otro no eran tan rápidos como lo es hoy en día. Las personas estaban más acostumbradas a trasportarse a pie que con carruajes o caballos, pues eran caros. Para ellos el recorrido de un día era aún cercano, pues estaban acostumbrados a caminar.

±        Si la Biblia dice que el hijo se encontraba lejos podríamos deducir que el padre había salido a buscarlo, que el padre lo había encontrado de camino y lo encontró, conmovido corrió hacia él y lo besó efusivamente. 

±        Pero esto es solo una posibilidad, puede ser también que el padre hubiera estado todos los días atento al día en que su hijo regresara, y viéndolo lejos salió a su encuentro.

±        En cualquier caso, podemos descubrir que Dios completa en sobremanera nuestros frágiles intentos de convertirnos. Algunos podrían decir que así es pero que la iniciativa es nuestra al fin y al cavo. Pero no es así, Dios está ayudándonos para convertirnos y enviándonos señales antes y dándonos su gracia y fuerza para regresar de nuevo cuando decidamos hacerlo. Lo que si parte exclusivamente de nosotros es la decisión de hacerlo o no. Antes el hijo recordó a su padre y su amor lo cual lo alentó, luego su padre salió a su encuentro para recibirlo.

RECONCILIACIÓN CON DIOS

«…Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.

±        Esta es la parte central de todo el relato. El encuentro misericordioso del padre con su hijo, un encuentro que el hijo no se imaginaba, pues se merecía justamente un castigo severo por sus faltas.

±        A pesar de que en esta parábola vemos que primero fue la dedición del hijo por acudir a su padre, sabemos que el primero que tiene la iniciativa de buscarnos es Dios, y esto lo aclaran mucho más las parábolas anteriores de la oveja y la dracma perdida.

±        Un rasgo claro de esta realidad es la espera siempre atenta y esperanzada de su padre a que su hijo regresara.

±        Pero “él todavía estaba lejos”, cansado, desgastado por la falta de comida y bebida, arrastrándose casi a no más poder. Sale corriendo su padre en un acto de misericordia inmenso a quien solo supera el amor real de Dios por nosotros graficado brevemente en esta parábola.

±        Quién que halla sido estafado vilmente por otro a quien le tenía mucha confianza y halla sido perjudicado en sobremanera por su egoísmo, saldría corriendo a abrazarlo efusivamente para perdonarlo y recibirlo de nuevo sin pedirle que se arrodille y le bese los pies. Pero este padre bueno y amoroso, no espera a que su hijo le pida perdón, más bien sale él a perdonarlo antes de cualquier cosa.

±        La gracia de Dios es un don gratuito y de ella recibimos fuerzas para regresar a la casa, para reconciliarnos con él. El primer paso es recibir la gracia, es acoger en nuestras vidas los dones y misericordia de Dios por medio de su Iglesia.

±        La deuda que tenía el hijo con su padre era inmensa, no tendría con que pagarle nunca, pero la bondad del padre no solo lo perdona sino que hace fiesta. Esto es un don gratuito que representa la gracia de Dios. 

±        En el camino de regreso debemos pasar por una serie de peldaños y escaleras que ayudarán en este camino de lucha y reconciliación.

±        El camino del hijo pródigo no termina cuando llega a la casa del padre, allí comienza una etapa de lucha y compromiso por mejorar buscando ser un mejor hijo de lo que fue.

±        Para ello encontramos una serie de consejos en las Sagradas escrituras y la tradición de la Iglesia que reúne tanto el auxilio de la gracia como el esfuerzo de nosotros por acoger esa gracia y reconciliarnos con Dios.

±        Por un lado tenemos los sacramentos, las virtudes teologales y los dones del Espíritu Santo como auxilio de Dios para que mejoremos. Por otro lado tenemos nuestro esfuerzo diario por mejorar haciendo crecer en nosotros las virtudes cardinales y humanas. El señor es el sembrador y nosotros la tierra, depende de que tipo de tierra seamos para que los frutos se den.

±        Encontramos el encuentro de dos realidades: por un lado el hijo menor que regresa a casa porque lo había perdido todo, porque no tenía otro recurso. Un hijo que sabiendo lo que había hecho, esperaba, sino que le cerrara la puerta en la cara, que lo pusieran a trabajar como un jornalero hasta que pagara todo. Por otro lado, el amor del padre que, viendo la decadencia de su hijo, se olvida de sus faltas y no le cobra su deuda, más bien, sale lleno de ternura por su pequeño que estaba postrado en tierra para levantarlo de nuevo y devolverle la vida. Bien lo dirá más adelante: “Estaba muerto y ha vuelto a la vida”

RECONCILIACIÓN CON UNO MISMO

21       El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”

±        La sorpresa del hijo menor era grande, su arrepentimiento mayor todavía, por más que el padre lo había besado efusivamente como a quien le resucitan un hijo, este no se conforma con esto sino que sabe que hay una cuenta que saldar, unas disculpas que pedir.

±        la confesión de los pecados se hace patente, es necesario mostrar el corazón herido para que sea curado; no se trata de estar frente a un carnicero que quitará tu corazón, sino frente al médico de las almas para que te cure y te sane.

±        La confesión no es estar frente a un juez implacable que te pedirá cuentas y reclamos de cada una de tus faltas sin olvidar ninguna, sino frente a un padre que tiene mala memoria para los pecados, para un padre paciente que no tiene en cuenta tus males cuando te arrepientes.

±        El arrepentimiento es el acto de la persona que cometió una falta y quiere saldarla a como de lugar, desearía no haberla hecho nunca. Dios borra de su memoria esos hechos y es como si no hubiera sucedido.

±        El Señor Jesús quiere mencionar el cielo conjuntamente con el padre, para que nadie se confunda de entender que el que peca lo hace contra el Padre que esta en los cielos principalmente. Bien sabemos que el hijo menor no solo perjudicó a su padre, sino también a toda la viña, a su hermano, y a los demás obreros. Su trabajo nadie lo pudo hacer en la viña y el mal ejemplo dado a los obreros fue mucha. Por otro lado, si había vendido la parte de su terreno que le correspondía esto implicó el despido de muchos obreros, quienes habrían estado vagando por ahí sin trabajo ni sentido o ya trabajando para el nuevo dueño, que al parecer fue el demonio.

±        ¿Qué sucedió con la parte del terreno que el hijo menor vendió? Bueno, las consecuencias del pecado continúan, el padre olvida nuestro mal, pero el mal ya está hecho.

±        Efectivamente el hijo menor no merecía ser llamado hijo del padre, sin ninguna duda merecía no solo eso sino también trabajar como obrero en la viña ganando con el sudor de su frente el pan diario, y no solo eso sino quizá ser botado de allí y que arreglara él mismo sus problemas, pues ya mucho perjuicio había hecho.

±        Si el padre del joven hubiera sido un juez del mundo, dictaría sentencia por robo y perjuicio a la propiedad privada; lo mantendría a muchos kilómetros de la hacienda para que no siga haciendo perjuicios y lo pondría a reparar los daños con trabajos forzados.

EL PADRE LE DEVUELVE LA DIGNIDAD DE HIJO

22       Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas  sandalias en los pies.

±        Pero lo que sucede es más impresionante aún que el recibimiento le hizo el padre. Cualquiera podría pensar que estaba feliz por su regreso pero que efectivamente le lo pondría a trabajar o le diría algo acerca de lo que hizo.

±        Recordemos que el hijo estaba a punto de decir: “Trátame como a uno de tus jornaleros”, pero el padre lo interrumpe y manda hacer una fiesta. En la mente de Dios no cabe la posibilidad de que dejemos de ser sus hijos, que vivamos como extraños en su casa, que vayamos al infierno, que seamos esclavos.

±        “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos,          porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos.”dice el Señor.

±        Gracias a Cristo, somos no solo amigos, sino hijos de Dios en u Hijo único. ¿Por qué habría de tratarnos como esclavos? Los esclavos son los que siguen el pecado, los libres son los que siguen la gracia.

±        El joven era esclavo hasta el momento en que se arrepintió de sus pecados y fue perdonado por su padre. Sin ninguna duda merecía no solo trabajar como jornalero sino quedarse en la tierra extranjera que había elegido. Lo que estaba buscando el hijo menor era algo muy grande para él, ser recibido de nuevo en la casa aunque fuera trabajando como jornalero, lo cual sería un privilegio considerando el estado del que venía. Pero la misericordia supera la justicia, el amor de Dios desborda constantemente de sí y esta renovando el nuestro constantemente.

±        El padre no solo lo recibe en casa sino que pide las mejores cosas para él, hace una fiesta y se alegra como el pastor que encuentra a su oveja y la mujer que halla su moneda.

±        Cada una de las cosas que pide el padre para su hijo tienen una simbología muy rica que intentaremos profundizar:

“Traed el mejor vestido y vestidle”: el vestido es símbolo de una nueva vida, del revestimiento de Cristo. Algunas citas bíblicas iluminan un poco sobre esto.

Despojaos del hombre viejo con sus obras, y revestíos del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la imagen de su  Creador…Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia(Col 3)

Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias (Rom 13,14)

También puede referirse al sacramento del bautismo y la confirmación. Son revestimientos de Cristo por medio del Espíritu Santo.

Veamos lo que dicen los padres de la Iglesia al respecto.

Teofilacto. A sus siervos que, o son sus ángeles como administradores de lo espiritual, o son los sacerdotes que por el bautismo y la palabra docente revisten su alma en el mismo Jesucristo y todos los que somos bautizados en Cristo nos revestimos en Él (Gál 3,27).
San Agustín, ut sup. O el vestido primero es la dignidad que se perdió en Adán y los siervos que la traen son los predicadores de la reconciliación.
San Ambrosio. También el vestido es el amito de la sabiduría, con el que los apóstoles cubren la desnudez de su cuerpo; recibió la primera sabiduría, pero aún existe otra para la que no existe misterio.

“Ponedle un anillo en su mano”: El añillo es el símbolo de la alianza, es muestra de amor cual pacto entre dos personas. El anillo se usa comúnmente en los matrimonios, y podríamos ver en esto una imagen de la alianza entre Cristo y su Iglesia.

Veamos lo que dicen los padres de la iglesia al respecto:

San Ambrosio. El anillo es la señal de la fe sincera y la expresión de la verdad, acerca de lo que prosigue: “Y ponedle anillo en su mano”.
Beda. Esto es, en sus acciones, para que su fe brille en sus obras y éstas sean confirmadas por la fe.
San Agustín, ut sup. El anillo colocado en la mano es el don del Espíritu Santo, por la participación de la gracia que se representa muy bien por el dedo.
Crisóstomo hom. de patre ed duobus filiis. Manda que se le dé el anillo, esto es, el símbolo de la salud, o más bien, un signo de promesa y una prenda de las bodas, por las que Jesucristo se une con la Iglesia, cuando el alma, reconociéndose, se une a Jesucristo por el anillo de la fe.

“Y unas sandalias en sus pies”: Las sandalias eran propias de las personas libres, los esclavos no podían usar sandalias sino andar descalzos. También era signo de dignidad y no de penitencia: Suspira en silencio, no hagas duelo de muertos; ciñe el turbante a tu cabeza, ponte tus sandalias en los pies, no te cubras la barba, no comas pan ordinario (Ez 24,17.)

Veamos lo que dicen los Padres de la Iglesia al respecto:

San Agustín, ut sup. El calzado en los pies es la preparación a la predicación, para no tocar las cosas de la tierra. Acerca de esto prosigue: “Y calzado en sus pies”.
Crisóstomo, ut sup. Manda que se ponga calzado en sus pies, bien para cubrir las huellas y que pueda marchar con firmeza por las asperezas de este mundo, o para mortificación de sus miembros. El curso de nuestra vida se llama pie en las Sagradas Escrituras y los zapatos significan la mortificación, porque se confeccionan con pieles de animales muertos.

MANIFESTACIÓN DE LA RECONCILIACIÓN TRAÍDA POR CRISTO

23       Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,

±        Ante toda esta muestra de perdón por parte del padre se levanta el mayor signo de amor de todos. El padre pide matar el novillo cebado para comer y celebrar una fiesta. ¿No será este un signo del sacrificio de Cristo?

±        El novillo era sacrificado ritualmente por el pecado del pueblo: Ez 43,19: les darás un novillo en sacrificio por el pecado.

±        Pero el novillo que ofrece el padre no es cualquier novillo, es el mejor de todos, el novillo cebado, el más grande de todos, preparado solo para una ocasión muy especial, pues la misma razón por la que Dios envió a su único Hijo?

±        Jesús es el mejor sacrificio de todos, es el novillo cebado de todos los sacrificios rituales que pudieran haber.  Ha sido ofrecido por nosotros pobres pecadores que no lo merecíamos. Así como se sorprende el hermano mayor por tal celebración desproporcionada, así debemos no solo sorprendernos sino también alegrarnos porque este sacrificio no solo es desproporcionado en méritos, pues los sobrepasa, y porque nosotros somos los agasajados en él, somos el motivo de celebración de tal preciosa sangre.

±        Pero también vemos en Ex 29,1 que se sacrifica a un novillo para consagrar a los hijos de Aron como sacerdotes. : “Para consagrarlos a mi sacerdocio has de proceder con ellos de esta manera. Toma un novillo y dos carneros sin defecto…” y según Lv 4,3 el novillo también era ofrecido por le pecado del sacerdote: Si el que peca es el sacerdote ungido, haciendo culpable al pueblo, entonces ofrecerá a Yahveh por el pecado que  ha cometido un novillo sin defecto, como sacrificio por el pecado.

±        Era el mejor sacrificio de animales que se le podía hacer al Señor, y era ofrecido ya sea por todo el pueblo, o por solo los pecados del sacerdote, como también para consagrar a sacerdotes nuevos. ¿Tendrá esto algo que ver con el hijo que regresó a casa de su padre? El padre lo esté consagrando de nuevo como hijo suyo a su servicio.

±        El hijo le iba a pedir que lo tratara como a uno de sus jornaleros, pero el padre le devuelve la dignidad de hijo.

Veamos lo que dicen los Padres de la Iglesia al respecto:

Crisóstomo, ut sup. Añade que se debe matar un ternero cebado para celebrar el convite. Sigue, pues: “Y traed un ternero cebado”, esto es, a nuestro Señor Jesucristo, a quien llama ternero porque es el holocausto de un cuerpo sin mancilla; dijo también que cebado, porque es tan bueno y rico que basta para la salvación de todo el mundo. Pero el padre no inmoló él mismo al becerro, sino que le entregó a otros para que le inmolasen; porque permitiéndolo el Padre y consintiéndolo el Hijo, fue crucificado por los hombres.
San Agustín, ut sup. También se entiende por becerro cebado el mismo Señor, que, según la carne, fue saciado de oprobios. Cuando manda que le traigan, ¿qué otra cosa quiere decir sino que le prediquen y anunciándole hagan revivir las entrañas extenuadas del hijo hambriento? Pero manda también que le maten, esto es, que anuncien su muerte, porque será muerto para quien crea que lo ha sido. Prosigue: “Y comamos”.
San Ambrosio. En realidad es la carne del becerro porque es víctima sacerdotal ofrecida por los pecados. Anuncia luego el festín diciendo: “Y celebremos un banquete”, para dar a conocer que la comida del Padre es nuestra salvación y que su alegría es la redención de nuestros pecados.
Crisóstomo, ut sup. El padre se regocija en la vuelta del hijo y le convida con un becerro; porque el Creador, alegrándose por el fruto de su misericordia en la inmolación de su Hijo, considera un festín la adquisición del pueblo creyente. Y prosigue: “Porque éste mi hijo era muerto y ha revivido”.

ALEGRÍA DE LA RECONCILIACIÓN


24       porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta.

±        ¿Estaba muerto? ¿A qué se refiere el padre con esta expresión? Se había alejado de casa y vivía como un libertino ¿No es esta una muerte espiritual? ¿No es esta una condena de muerte?

±        Dice el profeta Isaías: “Tropezamos al mediodía como si fuera al anochecer, y habitamos entre los sanos como los muertos…Porque fueron muchas nuestras rebeldías delante de ti, y nuestros pecados testifican contra nosotros.” (Is 59,10-11)

±        Estas palabras del padre se aplican primero que todo a aquel que ha muerto y  ha vuelto a la vida antes que los demás, y por medio del cual, todos nosotros tenemos vida.

±        Gracias a que el hijo pródigo regresa por el Camino siguiendo la Verdad, alcanza por fin la Vida (Yo soy el Camino la Verdad y la Vida) El camino de nuestra reconciliación es el mismo Señor, nuestro Buen Pastor que da su vida por las ovejas y les muestra el Camino, o la Puerta que es él mismo, siguiendo las enseñanzas de Verdad que salen de su boca.

±        Si cada uno de los hijos descarriados que están en el mundo no sigue al Señor Jesús, nunca alcanzarán la casa del Padre celestial.

±        La expresión del padre sobre el estado anterior de su hijo es mucho más profundo y grave que el que menciona el Señor en las dos parábolas anteriores de la oveja y la dracma perdida.

±        En las dos parábolas anteriores lo que se pierde son una oveja y una moneda, pero en esta parábola se pierde es un ser humano, un ser mucho más importante y digno. Pero no cualquier ser humano sino un hijo muy querido por su padre. Por otro lado, no solo se pierde, sino que el mismo padre expresa la gravedad del asunto al manifestar el estado de muerte en el que se encontraba. Cuando una oveja o una dracma se pierden, solo pasa eso porque no tienen espíritu, pero cuando un ser humano se pierden y se van lejos del Padre, optando por la muerte, una muerte en vida que es mucho más grave que un simple extravío.

±        ¿Cómo alguien que ha sido muerto puede volver a la vida? ¿Qué es la muerte? La muerte es la paga del pecado. En el principio la muerte no existía sino que esta se introdujo por la desobediencia de Adán y Eva y desde allí la muerte se ha convertido en el destino de todas las personas. ¿Cómo se puede pasar del estado de muerte al de la vida? Solamente por aquel que ha abierto las puertas de la vida desde la muerte misma, aquel que murió para vencer la muerte y desatarnos de la esclavitud. Si no hubiera muerto, ninguno viviría. Pero vemos cotidianamente que igualmente todos morimos dos mil años después de que halla resucitado el Señor, sin embargo es porque debemos primero morir con él cargando nuestra cruz cotidiana y luego resucitaremos tal como él lo hizo, pero esto en la parusía, primero espiritualmente luego el cuerpo.

RECONCILIACIÓN CON EL HERMANO

25       «Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;

26       y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

27       El le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.”

28       El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba.

±        Este hermano era quien estaba aún trabajando para su padre, era el hijo fiel, el que siempre buscaba estar junto a su padre obedeciéndole.

±        Según dicen los padres de la Iglesia el hijo mayor representa al pueblo de Israel que siempre fue el pueblo que estuvo en la casa de Dios, siempre fue el pueblo marcado por su religión y su seguimiento de las leyes paternas.

±        Al regresar el hijo del trabajo cotidiano en la viña de su padre encuentra que hay fiesta y regocijo en la casa, encuentra que su hermano a regresado pero a pesar de que el Señor dijo que hay mucha alegría entre los ángeles en este hijo no la hay.

±        Guarda una semilla de rencor y resentimiento dentro de su corazón en contra de su hermano. Si le preguntarán qué merecía su hermano después de lo que hizo seguramente lo mandaría a apedrear como lo iban a hacer los fariseos con la mujer adúltera.

±        Y efectivamente no merecía más que eso, pero la misericordia de Dios vence sobre el juicio, la justicia y la paz de besan. Dios es justo pero juzga con misericordia, su mirar no es como el nuestro, para él no existen las matemáticas ni los cálculos mezquinos. Constantemente se le pierden las hojas de cuenta donde se apuntan nuestros delitos. Pero más que se le pierdan, él mismo quiere quemarlas.

±        Pero aquí hay una particularidad del sacrificio del novillo cebado y manifestado por el siervo del padre: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado al novillo cebado”. fue sacrificado porque habían rescatado sano al hijo y no para rescatarlo. ¿No es esto también una figura del banquete celestial donde se celebrará una gran fiesta por aquellos que ya fueron rescatados y ganaron la batalla? el sacrificio de nuestro Señor en la eucaristía se celebra de dos maneras, como rescate por nuestros pecados pero también como celebración y acción de Gracias, de allí el nombre eucaristía.

±        Con la figura del hermano Jesús quiere reprender a aquellos fariseos que llegaron para acusar al Señor de sentarse en casa de pecadores; tal actitud fue la del hermano que acusó a su padre y no quiso entrar en la misma casa, aquella casa de Saqueo en la que Jesús dijo “Hoy ha llegado la salvación a esta casa” por ello los fariseos quedaron afuera, lejos de la salvación.

±        Dice san agustín que el hijo mayor tampoco se encontraba en la casa sino fuera en el campo, en la viña de la ley de Dios, y viendo la música dentro de la casa que es la iglesia, nuevo pueblo de Dios, se indigna y no quiere entrar, negándose a sí mismo la propia salvación.

±        La salvación que Dios quiso darnos a todos, judíos y gentiles, no fue grata a los judíos porque querían ser el único pueblo elegido, porque juzgaban con una mirada humana y cerrada. Para ellos todavía la mujer adúltera debería ser apedreada;  los ciegos, sordos y enfermos curados en sábado deberían seguir como estaban, Jesús debería seguir en la cruz, y continúan fuera de la casa del padre como el hijo mayor, labrando solamente en el campo de la ley, frutos que sin la misericordia de la casa del Padre no tiene sentido.

±        Dios se manifiesta en toda la parábola como el gran Reconciliador entre todas las rupturas habidas. Primero acoge con besos y abrazos al hijo perdido y derrochador, luego le devuelve la dignidad de hijo revistiéndolo con el Espíritu Santo, ahora sale al encuentro del hijo mayor para recordarle su papel de hermano y no solo de hijo.

±        Los fariseos decían tener a Dios en el centro de todo, pero llegó a tal punto su engaño que hasta despreciaban la vida del hermano so pretexto de alabar a Dios. Bien dice san Juan: “Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano,          es un mentiroso.”(1Jn 4,20)

±        Pero el padre de esta parábola tiene un papel fundamental en la reconciliación entre los dos hermanos. Así como el Padre tuvo la iniciativa al enviarnos a su único Hijo para nuestra salvación y reconciliación ahora sale al encuentro de su otro hijo para que no se olvide que también tiene un hermano.

29       Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca  me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;

30       y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo  cebado!”

±        Efectivamente su reclamo era aparentemente justo, y a primera vista podríamos nosotros pensar igual que los fariseos y publícanos quienes criticaban a Jesús por comer con pecadores, pero Jesús nos responde a nosotros conjuntamente con los fariseos: “¿Quien necesita médico sino los enfermos?  Yo no he venido por los justos sino por los pecadores”. Efectivamente el novillo cebado, el Hijo, estaba preparado para los que necesitaban renovar sus fuerzas y no para los fuertes, pero el hijo mayor también se encontraba enfermo de ira y de envidia, por lo que el padre lo invita a alimentarse también.

±        La actitud del hijo mayor fue semejante a la de los fariseos que se quedaron a fuera de la casa donde cenaba Jesús y se dedicaron a criticarlo, mirando con quejas y desprecio a aquellos pecadores y a Jesús quienes no merecían más que ser condenados por no ser tan perfectos como ellos que seguían las reglas al pie de la letra.

±        “Hace tanto tiempo que te sirvo y no he dejado de cumplir una orden tuya…” del fariseo ante el publicano en el templo, y lo que criticaban Jesús los fariseos y maestros de la ley  pregonando ser mejores que aquellos con los que cenaban.

±        Puede ser que el hijo mayor se la pasara físicamente trabajando para su padre, pero estaba lleno de envidia, ira y soberbia, lo cual no le permitía ingresar a la casa de su padre.

±        La figura del hijo mayor a fuera de la casa trabajando en el campo es una muestra de nuestro tiempo. Estamos en el campo que es la tierra, trabajando y laborando, pero nos quedamos fuera de la caca preocupados más por los bienes terrenales que por los celestiales y criticando a aquellos que se arrepientes y vuelven al padre.

±        Dicen algunos padres de la iglesia que el cabrito se refiere al anticristo, y otros que se refiere a barrabas. Barrabás era una figura mesiánica en ese tiempo, era un luchador por la libertad de Israel, y era el líder de una guerrilla que pretendía hacerlos con las armas. La elección de él ante Jesús suponía la elección del cabrito antes que al novillo cebado. Los israelitas esperaban una liberación terrenal antes que celestial, y la que Jesús trajo les pareció una locura, por lo que no creyeron en él. De igual manera, el perdón dado por el padre a su hijo menor fue un perdón que superaba las expectativas del hermano mayor, según él y su hermano menor (quien le pidió ser recibido como un jornalero más), era un ajusticia humana y terrena según nuestros propios criterios; pero la traída por el padre en Cristo (el novillo cebado) desconcertó al hermano mayor hasta el punto de no aceptarla como lo hizo el pueblo de Israel y pedir al cabrito antes que al novillo.

±        La ruptura del hijo mayor con su padre y con su hermano también estaba dada, el padre se encontraba en medio de un cerco de rupturas difícil de contener; tenía al frente de sí un hijo que le había servido hace tanto tiempo pero que le reclamaba por ese servicio, le pedía cuentas como si mereciera ser felicitado.

±        ¿Cuántas veces nosotros le reclamamos a Dios nuestro premio esperando que pague y nos agradezca por trabajar con él, mientras somos nosotros quienes le debemos las gracias? ¿Cuántas veces hasta somos mal agradecidos con lo que de antemano nos da sin pedir nada a cambio? Y más bien, cuando hacemos un pequeño esfuerzo, le estamos reclamando el salario que ni merecemos.

±        Algo que no quisieron soportar los judíos y que fue una de las rezones por las que el hijo no entró, era que no sabía que ese novillo cebado no solo fue sacrificado por su hermano menor, sino también por él, y por tal razón su padre sale a buscarlo para que entre a la misma celebración,  pero el hermano mayor, cual fariseo que se justificaba comparándose con el publicano, no quería entrar a la fiesta mientras el otro estuviera allí. De tal manera el pueblo judío no ha querido reconocer la fiesta de este novillo cebado y están esperando a que el padre celebre otra fiesta en honor de ellos, con un Mesías más digno de tal nombre solo para los judíos.

±        Pero hay una expresión fundamental que manifiesta la clave para ver la ruptura que vivía el hermano mayor con su hermano menor, dice él “Ese hijo tuyo” en vez de decir, ese hermano mío. Ya lo había excluido de su vida cual Caín que dice “A caso soy yo guardián de mi  hermano”. Y de tal manera actuamos hoy en día excluyendo al hermano de nuestras vidas, viviendo egoístamente como si el otro no existiera, y baste ver las noticias diarias para encontrar tantas manifestaciones de ruptura con los hermanos a quienes queremos excluir de nuestra existencia y ni los consideramos tan importantes como nosotros.

±        Queremos construir un mundo alejado del otro, vivir en una isla donde las opiniones de los demás y sus creencias no me estorbe, donde halla una tal libertad de opiniones y de creencias que lleguen a respetar las mías. En última instancia, lo que se busca con este estilo de vida es defender el propio pellejo y construir una vida encerrada en una caparazón burguesa en la que yo no me meto con nadie y de igual manera nadie se mete conmigo.

±        Interesante ver también que al darse cuenta el hermano mayor que su hermano estaba vivo, que había regresado sano y salvo, que había recapacitado de vida y quiso volver a la casa de su padre, no se nota un tinte de alegría en su rostro, sino una tristeza tal que lo hace quedarse fuera y renegar tanto de su hermano como de su padre, hasta tal punto llegó su ruptura.

±        Vemos también que el hermano mayor prefiere celebrar una fiesta con sus amigos antes que con su hermano, le reclama a su padre un cabrito para estar con sus amigos, y rechaza el novillo cebado para estar con su hermano. De igual manera, cuando pecamos estamos rechazando la muerte de Cristo, la celebración de la cena pascual y estamos optando por nuestra propia redención con nuestros amigos, amigos que también están lejos de la fiesta del padre. No me refiero a demonios, sino al pueblo judío que prefirió excluirse de la fiesta pascual por soberbia al no querer creer en un Mesías pobre.

±        Veamos también que el hermano mayor nunca trató a tu padre como tal, en ningún momento de la parábola este le dice padre, sino “Te he obedecido y he cumplido lo que me has dicho” cual Judas que estaba con Jesús pero a la vez no estaba. Diferente a Jesús que obedecía a su Padre pero con amor, adherido plenamente a su palabra.

±        Hay dos maneras de alejarse de Dios, una como el hijo menor yéndose lejos y rechazando frontalmente a su padre, y otra estando con él pero viéndolo con miedo. Y sin darse cuenta el hijo mayor ya estaba viviendo como un siervo más, algo que el padre no dejó pronunciar siquiera al menor.

EL PADRE

31       «Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;

32       pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba  perdido, y ha sido hallado.”»

±        Frente a las dos manifestaciones de ruptura del hermano mayor ante su padre y su hermano menor, el padre tiene una función indispensable: “Hijo…” recordándole su dignidad también a este hijo que estaba lejos de su padre, ya tenía sus sandalias, anillo y túnica deteriorados por todo el trabajo en el campo, necesitaba una renovación interior así como nosotros en la confesión y la Eucaristía después del bautismo 

±        “…tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo.” Le recuerda su estado de heredero y no de jornalero, lo que tiene de la casa de su padre no es por mérito propio sino por la misericordia de él. De igual manera no debe juzgar a su hermano por tener pocos méritos para ser salvado, ya que en última instancia es un don gratuito de Dios a aquellos que con sincero corazón quieren volver a él y amarlo sobre todas las cosas.

±        Recordemos las palabras de Jesús: “Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos… que ellos también sean uno en nosotros” (Jn 17,10.21).

±        Así como el Padre y el Hijo viven en una comunión total en el Espíritu Santo, quieren que nosotros participemos de esta comunión divina de igual manera. Esta es la verdadera gloria del cielo, estar en plena comunión con Dios  y gozar de su presencia y compañía eternamente. La gloria de los santos es el reflejo de la luz de Dios en sus rostros alegres. 

±        El padre de la parábola invitaba a su hijo a regresar a tal comunión, que no se alejara soberbiamente de su presencia por un acto de envidia y egoísmo. 

±        “Conviene celebrar una fiesta y alegrarse…” Conviene celebrar porque han recuperado a su hermano pero también porque él mismo puede entrar en el cielo. En el cielo lo único que conviene es celebrar una fiesta y alegrarse. El cielo no es un estado pasivo ni inanimado en el que se está todo el tiempo en un mismo punto contemplando el rostro rígido de Dios. El cielo es una fiesta, es una celebración alegre por toda la eternidad. No basta con recordar el momento más alegre de nuestras vidas porque será superado en infinitud, no basta con pensar en lo que más deseo y anhelo para ser feliz porque será un insulto pobre a lo que nos espera. En el cielo no solo se celebra y se hace fiesta sino que conviene hacerla, es conveniente a tal punto que todo el cielo es una fiesta y una celebración alegre.

±        El motivo principal de la celebración del cielo es que hemos vuelto a la vida, habíamos muerto pero hemos vuelto a la vida en Cristo. Aquí se ve una figura clara de la resurrección de los muertos que nos espera después de la muerte y nuestra justificación. No solamente nos alegraremos de nuestra propia resurrección sino que esta alegría se verá multiplicada por cada persona que resucite, por cada persona que regrese a la casa del padre y se reconcilie.

±        La parábola no nos muestra si el hijo mayor ingresó a la casa o no, deja solamente las puertas abiertas. La invitación de Dios está hecha, depende solo de nosotros si queremos entrar o no, si queremos renunciar a nuestra soberbia y envidia para entrar a la casa de la Reconciliación.

±        La reconciliación ya está traída, ¡Cristo ya venció al mundo!, solo falta que yo quiera entrar y lo haga. Mientras estamos en la tierra somos como el hijo mayor que sigue en el campo, o como el hijo menor que esta en tierras lejanas, dependerá de nosotros.

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Published in: on noviembre 15, 2009 at 6:33 pm  Comments (2)  

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